viernes, agosto 15, 2008

Procrastination

Transleishon: Dejar para después, deliberadamentente, algo que se tiene que hacer; esto puede ser, finalmente, perder el tiempo a lo babas en cosas poco productivas.

Este blogsito es mi medio favorito de procrastinar (hasta siento feo decirle "poco productivo"), pero no es el único. También existe el muvimeiker, con el cual me divierto bastante pero que uso mucho menos porque demanda mucho tiempo, a diferencia de la bitácora que con unos minutillos ya tienes la entrada del día (a menos que quieras subir un video). Pues en el muvimeiker he hecho 5 videos, 3 de los cuales son esas cosas cursis que hace uno con secuencias de fotos para regalar a alguien y decirle cursilerías (una versión larga de una tarjeta animada). Otra fue una superco-producción (Carreras&Guillén) de 30min que cuenta la historia de un viaje de tres días que hicimos Laura (una argentina, estudiante de doctorado en España, que se encontraba en una breve estancia en el llano y que fue nuestro pretexto para el viaje), Ashanti, Nohemí y yo, que incluyó Teotihuacán, Cd. de México y Tepoztlán, Morelos; el video estaba dirigido a un pequeño grupo de selecto público debido a su alto contenido de chistes locales. Fue un éxito.

El último video editado con esta herramienta fue uno que hice hace un tiempo en Morelia, a ratos en mis fines de semana. Todo empezó porque uno de mis hermanos compró un peluche de Juan Carlos Bodoque, reportero a cargo de La Nota Verde en 31minutos, un noticiero de títeres para niños de la televisión chilena, muy curioso. Y como este conejito rojo nos simpatiza bastante, fue fotogrfiado y filmado en diversas circunstancias, lo que dejó suficiente material para procrastinar a gusto. Este fue el resultado final:





Y ya que estamos hablando de monitos de fieltro, anoche llegó Carlos a decirme que Uriel había creado en vacaciones un par de personajes que podrían generar un par de videos interesantes. Los hizo a mano (no tenemos máquina de coser) y es, creo, la primera vez que se pone a hacer este tipo de cosas, que yo sepa. Y aquí estan ellos, conozcan a Panki y el Conejo Energúmeno:

Panki y el Conejo Energúmeno

El Conejo Energúmeno no siente simpatía por los humanos...

...pero Panki siempre lo tranquiliza.


Ellos son grandes amigos. ¿No son una ternura?

Chale, yo a duras penas sé pegar botones.


jueves, agosto 07, 2008

Cha-le

Desde hace unos días estoy en Morelia, estaré todavía unos días más. No fue para evitar la lejanía materna, esa que según Sámano me hace generar sueños del tipo soap opera; simplemente decidí alejarme del llano unos días y volver a las alturas del lomerío en el que habito a ratos a las orillas de este bonito valle.

Deberes familiares me esperaban al llegar, y éstos me llevaron en algún momento a la recién remodelada (con una segunda etapa aún en remodelación) Plaza Las Américas. ¡Qué pedo! Me sentí como turista. Dos niveles mas el de estacionamiento, un montón de tiendas nuevas y un reacomodo total de las que ya estaban. Como andaba a las carreras me concentré en dar con la tienda a la que iba y no vi dónde estaba la entrada al Cinépolis VIP, último plus de la placita nice para la gente bien de esta ciudad. Chale. Tengo curiosidad de ir... nomás para saber por qué fregados un boleto de cine cuesta casi cien pesos (pa ver si vale la pena el lujo, pues) y pues, nomás de morbosa y ya. Pero nunca vi la entrada, de hecho ni me acordé que ahí había un cine hasta que salí a tomar la combi a mi casa ya con el producto buscado en mano y ví la cartelera anunciada en el espectular de la estrellita... ni pex, otro día será.

De lo que sí me di cuenta es que todos los centros comerciales de reciente creación (o remodelación) son iguales y tienen hasta las misma tiendas... son como los Oxxos o los mismos cines, hechos en serie: barandales de cristal, kioskitos monos en los pasillos, banquitas muy bien pulidas y barnizadas color beige madera-like o de metal con bujeritos, sus escaleras eléctricas, sus multicomederos recontra-asépticos, etcétera, etcétera. Pero bueno, es un bonito lugar para ir a farolear. Quién sabe cuándo me vuelva a parar ahí (o sea, quién sabe cuando me de el gusto de complacer a mi morbo y pagar de más por ver una peli, que más vale que sea muy buena o ya de perdis tenga muuuuchos efectos, violencia y demencia comercial, como la ultima de Batman, que sí gustar y gustar mucho ["Voy a desaparecer un lapiz" ¡Miedo!]).

Qué cosas.

martes, agosto 05, 2008

Hunter (Portishead)

A Portishead los descubrí en el blog de Sámano un sábado que tuve acceso a una red sin limitaciones. Luego busqué en la red y me encontré las canciones del nuevo disco, el tercero, llamado simplemente Third.

Esta es la canción que más me gustó, aunque en general todo el disco me pareció bueno. Creo que ese sí lo voy a comprar. Mi hermano dice que es buena música de fondo para una caminata. A mí me gusta más para un viaje en tren, en solitario.

Fragmento V

El cómo comenzó no había tenido ninguna importancia hasta estos días. De repente no podía dejar de pensar en el momento en el que salió de la escuela a hacerse mayor mientras caminaba por la plaza del pueblo que lo había adoptado desde dos años atrás. El tedio lo había acosado toda la mañana y ya no le hacían ninguna gracia las niñerías de los compañeros de su edad. Y aunque ansiaba poder entrar de lleno a las actividades de los hombres hechos y derechos, en el fondo se lamentaba de no poder disfrutar más esas simplezas que hacen a los niños tan felices con tanta facilidad.


Era verano y el sol torturaba a los andantes sin clemencia, pero al caer la tarde un vientecillo barrió las hojas de la plaza y anunció con su olor la pronta llegada de la lluvia. Los señores se juntaron en el café del portal a jugar dominó, cartas o ajedrez, siempre con un cigarro en la boca. Siempre. No lo pensó, sólo tuvo el impulso y no lo contuvo, fue a la miscelánea más cercana y compró la cajetilla más barata, se sentó en una banca y encendió su primer cigarro. Tosió, por supuesto, pero lo volvió a intentar. No tosió más. Se colocó en posición de fumador experimentado y al terminar se levantó y caminó hacia el instituto perfectamente transformado. La sensación de autosuficiencia le duró lo mismo que el olor a humo en la camisa: toda la tarde.


Desde entonces cada vez que encendía un cigarro sentía que su cuerpo de largatijo, delgaducho y largo adquiría un poco de autoridad. Tal impresión fue tan profunda que poco a poco el resto del mundo, es decir, el resto del instituto, comenzó a verlo de la misma manera que él se veía a sí mismo. La expresión de su rostro se volvió dura y comenzó a participar en las reuniones de muchachos de mayor edad, quienes lo aceptaban de buena gana por su ingenio y humor ácido, que siempre había poseído pero nunca como entonces había tenido la confianza de lucirlo libremente. El mismo humor ácido que ahora lo hacía reírse cuando pensaba que lo mismo que en aquellos días lo hizo sentirse mayor lo hacía ahora sentirse cada día un poco menos vivo, y que la tos que venció tan fácilmente entonces había vuelto hace ya varios años para no abandonarlo nunca más.



-Aura

martes, julio 22, 2008

De cómo no me casé con un zacatecano rico y guapo.

Cuando duermes ligeramente, cuando cualquier ruido puede despertarte, es cuando surgen los sueños más extraños. En este caso fue cuando me volví a dormir después de apagar el despertador. Por primera vez en mi vida soñé una boda: mi boda. ¿Será que ya entré en edad casadera?

Fue una boda muy extraña, porque desde que me estaban arreglando no había nadie de mi familia ni de mis amigos, las fotos fueron antes de la ceremonia (ahí vi quién era el novio: un chico muy bien parecido, muy joven, aunque no muy alto y muy nervioso, también me di cuenta que las madrinas iban todas de rojo y que no conocía a ninguna) y yo entré al altar primero que el novio. Me entregó alguien que no era mi padre ni nadie conocido y en la pequeña capilla, con capacidad para 50 personas o menos estaba llena de elegantes personas, claro, todas familiares y amigos del novio. A estas alturas yo ya sabía que estaba en algún lugar del centro de Zacatecas y mi futuro marido pertenecía a una acaudalada familia de esa ciudad. Yo estaba resignada, pero no convencida, y pensaba que mientras no hubiera boda civil (la cual el novio no había organizado aún) nada de esto era válido. Durante todo el sueño yo me la pasaba pensando en mi gente y en que no estaban ahí, ni uno solo.

En eso estaba cuando se abrió la puerta de la capilla y aparece un señor con un libro que yo tengo que ir a recibir. El libro es en realidad un cuaderno con tapas de madera, hojas de papel pergamino decoradas y en blanco. Lo tomo y me pongo a hojearlo sobre una mesita que está a un lado de la puerta.

Ahora sí, mi futura suegra (que me arregló el vestido, se tomó las fotos conmigo y estuvo presente y a mi lado en todo el sueño) entró en pánico porque su hijo no llegaba. Cuando salimos de la capilla, nos encontramos a mi padres (¡gracias!). Mi mamá termina una llamada por celular y tranquiliza a mi futura suegra: le dice que su adorado hijo va camino a Europa, porque estaba muy nervioso para entrar, indeciso, así que ella (mi madre) decidió darle el sabio consejo de retirarse a tiempo y él así lo hizo. La mujer empezó a dar vueltas por el edificio en estado de completa desesperación, mientras yo, aliviada, me quedaba con mis pás justo antes de despertar de nuevo.

Y así fue como no me casé con zacatecano rico y guapo. Toda una novela rosa en lo que volvió a sonar mi despertador. ¿Qué clase de subconsciente genera estas historias?

miércoles, julio 16, 2008

¡Salve, oh sagrado tabaco!

Primero hago la aclaración de que yo fumo y que sí me incomoda que ya no pueda hacerlo en muchos lugares donde antes podía (cafés y bares). Es cierto quienes no fuman tienen derecho a que no se les llenen los pulmones de humo, pero la división apropiada de áreas podría ser suficiente (en todo caso, los dueños de esos camiones que arrojan densas y oscuras nubes de humo deberían ser tratados con igual o peor dureza, sacando esas unidades de circulación como a nosotros nos sacan de los bares y cafés cual apestados; ya lo dije, mi pecho ha liberado la opresión).

Que muchos fumadores sientan descontento o franco enojo por estas medidas lo comprendo. Sin embargo, la desesperación por disfrutar de nuestro vicio bajo la protección de un techo, en el cómodo ambiente que representa tu centro de reunión favorito, ha llevado a algunos a manejar las leyes de las maneras más insospechadas. El fin justifica los medios, pensarán.

¿Qué haces si la gente que no fuma te saca de tu bar favorito haciendo respetar su derecho a no ser perjudicado por tu vicio? Pues haces valer tu derecho de ser libre de practicar tu culto religioso como te venga en gana. ¿Qué tiene que ver la religión con el tabaco? ¿Nada? Fácil, declara que tu religión rinde culto a Dios fumando, que el cigarro es el vínculo con la divinidad (o la divinidad misma, como en otros casos lo son el pan y el vino), junta suficientes seguidores, registra tu iglesia y ¡listo! Ahora tu café es centro de culto, los feligreses son libres de encender cigarros al interior porque esa es la manera profesar su credo y ¿quién en un país libre se atrevería a discriminar una creencia solo porque se basa en la producción de humo que además, es sagrado?

Con perdón de quienes compartimos el vicio pero... ¡qué azotados! A ver cómo le va al dueño del Café Le Tilleul de Alkmaar (norte de Ámsterdam), a quien se le ocurrió esta desesperada medida para no perder clientes y a quien, por lo pronto, ya varios dueños de este tipo de establecimientos le han externado la intención de unirse a su iglesia.

sábado, julio 12, 2008

Fin de Semana de Festejos.

Por fin regreso de fin de semana a Morelia. La nube que parecía no tener fin, lo tuvo pasando el Lago de Cuitzeo. Días soleados en Morelia. Excelente, la maleta de ropa sucia no vino en balde. Estos días son de muchos festejos. No puedo estar en todos.

El viernes pasado, 4 de julio, fue cumpleaños del objeto de mis afectos. Yo no pude estar aquí, así que nos desquitamos ayer viernes 11 de julio. Pero ayer también fue cumpleaños de Sámano, quien me invtó a su fiesta cumbiañera. No alcancé a llegar (2 de la mañana no es hora de llegar a una fiesta, estarán de acuerdo). Pero le mandé el mensaje correspondiente sólo para recibir como respuesta una notificación de los detalles que me perdí. Diantres. Esperaremos la reseña correspondiente en el Samanario de nuestra preferencia, o en bitácoras afines.

Hoy sábado 12, me confirman que San Antonio se viste de gala para la Boda de la China, pero la confirmación llegó tardesón y ya había comprometido mi sábado con mi má. Muchas flores y buenos deseos a la China; luego iremos a visitarla, a conocerla como toda una señora. Qué cosas.

Mi otro compromiso tiene ver con el aniversario del natalicio de mi venerada madre, que es mañana, 13 de Julio. Al rato nos vamos a poner a hacer pastel, nomás porque sí y mañana nos vamos a ir a comer a ver a dónde.

Muchas fiestas, no estuve en todas. Un abrazo a todos los festejados y ¡que se siga consumiendo el vino, el pan, las chelas y las botanas!

No me vuelvo a quejar (de que no llueve).

O al menos intentaré no hacerlo, no volverme a quejar de que en Irapuato no llueve. Desde hace más de una semana, como en el resto del país, en el llano no ha dejado de llover. El martes tuvimos precipitación pluvial continua con exacerbaciones repentinas (pueden criticar el uso de los términos climatológicos, seguramente es pésimo). Ahora, en cristiano: Desde el viernes llueve todos los días y el cielo se ha mantenido nublado. El martes llovió todo el día, aunque la mayor parte del tiempo fue un chipi-chipi aparentemente inofensivo, por momentos la lluvia era bastante intensa. Las nubes no dejaban ver ni un poco de cielo azul y unas cuantas se encontraban a muy bajas, lo que generaba un paisaje un poco sombrío.


Ahora, debo aclarar que todo lo anterior no me molesta en absoluto; por el contrario, me agrada bastante y un día así, o una semana como esta me haría muy feliz, de no ser por un pequeño detalle: la incapacidad de los ingenieros de este país de construir y mantener un sistema de drenaje apto para estas circunstancias a pesar de lo comunes que son por aquí. O ¿de verdad es tan difícil? No creo.


El domingo, cuando el taxista que me llevaba a mi casa vio la magnitud del encharcamiento de la entrada del fraccionamiento, casi se decide a no entrar y a dejarme a mi suerte con todo y bolsas de despensa. No lo hizo, me llevó a mi seca calle pero me cobró más. La noche del martes no pudimos entrar. Después de la lluvia de 24hrs el riesgo de que el carro de mi compañera de casa se quedara varado a medio charco era tal que preferimos refugiarnos en casa de alguien más del laboratorio en lo que bajaba el agua. Finalmente, pasadas las once de la noche, sentí la calma que da acostarse en la cama propia cuando se pudo haber pasado la noche como refugiado.


Está bien, no me vuelvo a quejar de que en Irapuato no llueve, porque de todos modos cuando sí llueve no hay drenaje que lo soporte. Y también voy a reconocer que este no es un problema único de esta ciudad asentada en un llano infinito. Es justo reconocer que es un problema general en este país, y en muchos otros. En pocas palabras: no me quejo de la lluvia y los días nublados, si no del drenaje; y no me quejo de Irapuato, sino de la mala ingeniería civil nacional.




jueves, julio 03, 2008

Fragmento IV

Lo único que lamenta es no tener las fuerzas para recoger sus pasos. La gente solía tener esa buena costumbre, regresar a esos lugares donde alguna vez se estuvo como haciendo un inventario final de recuerdos, para evocar hasta aquellos detalles que solo se recuerdan con ayuda del contexto, y llegar al último momento con los recuerdos más vivos. Para consolarse trataba de convencerse de que tal vez no era tan malo después de todo. Al fin y al cabo en los momentos de paz, cuando lograba conciliar el sueño, podía viajar a todos esos sitios que estaban intactos en la memoria, embellecidos por la nostalgia y protegidos del deterioro por el paso del tiempo: los campos seguían siendo campos y no caseríos interminables, el tren seguía llegando a las estaciones atestadas de gente y comerciantes, los arroyos y ríos seguían caudalosos y cristalinos. Y él, él aún era joven, fuerte y desafiante.


Alguna vez le fue concedida la gracia de dormir toda una noche. Esa noche sus pasos lo llevaron de regreso al rancho donde pasó sus primeros años y los inviernos de su infancia. Llegó de noche, haciendo ruido entre la hierba. Era la selva, no podía haber lugar más mágico o más tenebroso para un niño. Oía a los reptiles, las aves nocturnas y los insectos en aquel misterioso concierto que no dejaba dormir a las niñas que también iban de visita y que a él lo tenía tan fascinado. Se trepó a un árbol y vio un turicate, con su dorso azul y su panza roja en tonos metálicos y por fin pudo agarrarlo sin temor a quemarse, abrirlo con la navaja que siempre cargaba y ver como de la herida emanaba ese líquido brillante que siempre imaginó que les corría por las venas.


Toda la noche recorrió el cerro, llegó a lugares a los que no había llegado, hizo aquello que en su momento no pudo. ¿Quién quiere recoger los pasos con un cuerpo cansado, siendo mucho mejor andar nuevos caminos con ese cuerpo imaginario que nos permite llegar a cualquier lado? Hubiera seguido así por muchas horas más, pero el agudo dolor en el pecho le regresó a la realidad. Y sin embargo, ya en la calma, no puede pensar en otra cosa que en lo reconfortante que sería fumar un poco mientras comienza el día.


-Aura

jueves, junio 26, 2008

24 horas y un anecdotario interminable.

¿Qué hace una QFB entre matemáticos, economistas y afines? No lo sé. De verdad que no lo sé, pero me la pasé muy bien. Sámano tuvo a bien avisarme que venía a México de vacaciones y quedamos de vernos ayer en Guanajuato. Yo suponía que sería una tranquila tarde de café, cigarros y anécdotas miles en cualquier café del centro (había pensado en por fin visitar el café que está en el Puente del Campanero). Pero no. Cuando avisé que ya iba en camino, me llegaron instrucciones, vía SMS, de llegar a los filtros, camino a la Valenciana. Cuando llegué, como a las 5 de la tarde, Sámano me informó que íbamos a la fiesta de titulación de un amigo suyo, el cual estaba informado de mi asistencia y estaba de acuerdo. Es decir, no llegaba de gorrona repentina.

La fiesta se me fue muy rápido, mi idea de regresar a las 8 de la noche se nulificó cuando vi el reloj y me di cuenta que eran las 9:20pm. Y es que entre convencer a Sámano y a Alex de que quienes nos dedicamos a hacer biología molecular no tenemos una colección de mutantes deformes, de entes casi irreconocibles en cápsulas especiales, que no podemos crear para padres adinerados niños con alas o con garras retráctiles cual pequeños Wolverines y que en realidad las mutantes de plantas y microorganismos que manejamos no tienen mayor cosa espectacular a simple vista; entre eso, los partidos de futbolito, contar muchas, muchas anécdotas acumuladas en 8 años de no vernos y de ver cómo se clavaban intentando resolver el problema de matemáticas del día que venía en un calendario para matemáticos (el momento más ñoño de la tarde) el tiempo se pasó volando. Decidí quedarme a la fiesta y regresar a Irapuato hoy temprano. Fue muy buena idea, pues sacaron la guitarra y empezaron a cantar. Supimos que se había llegado a un punto necio cuando comenzaron a cantar canciones infantiles y de coros de iglesia. ¿Quién dice que los matemáticos no tienen humor? Tienen bastante, y puede ser muy, muy simple.

Cuando bajamos al centro por la mañana de hoy, mi organismo pedía a gritos una taza de café. Pensamos en un Italians, pero conforme íbamos caminando y nos dábamos cuenta que todo estaba cerrado, empezamos a dudar que cualquier cafetería estuviera lista para proveernos. Y efectivamente, Italians cerrado, Café Galería cerrado. Todo cerrado menos VIPS. Pero no, era muy temprano para un café tan malo. Prefería uno del Oxxo, pero siempre y cuando dieran las ocho de la mañana y todo siguiera igual de muerto. ¿Cómo puede una ciudad llena de estudiantes no tener café para los transeúntes a tempranas horas entre semana? Es mi primera queja de Guanajuato, y es muy sentida. A las ocho casi todo seguía cerrado, menos una lonchería donde vendían jugos, licuados y tortas, pero no café. Afortunadamente el dueño nos mandó una cuadra más adelante donde efectivamente, ya tenían café preparado. Gracias. Al primer trago me sentí lista para regresar al CINVESTAV, a mi curso en curso.

Llegué a Irapuato a las 9:30 am. Me despedí de Sámano que seguía su camino a Morelia y me apresuré a llegar a mi casa a asearme, cambiarme y correr. Llegué al curso rayando, acababan de empezar. Afortunadamente fue sesión práctica, lo que evitó que cayera muerta de sueño a media clase.

A la una confirmo que en el laboratorio hay salida a comer. Excelente. ¿Destino? El Truco 7, en Guanajuato. Ahí voy de vuelta, ahora en coche. Pero hay trabajo y hay que volver. A las cuatro y media ya estaba de vuelta en el lab. Estas 24 horas fueron muy interesantes. Es muy agradable volver a ver los amigos después de tanto tiempo (ocho años es mucho, mucho tiempo). Fue un gusto. Y no Sámano, no voy a hacer niños con alitas para que tú te hagas rico con eso.

viernes, junio 20, 2008

Dos cosas.

UNO

Imagínate que eres taxista de una ciudad chiquita en la que nunca pasa nada, como no sean inundaciones por tormentas ocasionales y ventoleras cargadas de polvo. Andas en tu taxi un miércoles cualquiera antes de que amanezca, esperando que salga la gente a trabajar, de preferencia que se les haga tarde para que no se vayan en camión. Entonces, en una colonia clase mediera sin mayor historial conflictivo, te hace la parada un sujeto en calzones. No te paras, ¿Por qué anda en calzones?, piensas, No ha de andar haciendo nada bueno. El tipo te grita toda clase de improperios y amenzas por no subirlo, lo que lo vuelve más sospechoso. Más adelante te encuentras varias patrullas. Les dices lo que viste. Raudos y veloces, los oficiales buscan al tipo en cuestión y lo detienen: ¿Quién dice que nuestras autoridades no son eficientes?

Luego te das cuenta que son más patrullas de lo normal para un simple encuerado. Además hay varias calles cerradas y mucho movimiento. ¿Qué pasa?

Pasa que hubo una balacera a pocos kilómetros de ahí. Que la policía local quiso detener a un vehículo "sospechoso" y estos empezaron a tirar balazos con armas largas, y la policia contestó. Pasa que se murió un policía en el proceso, que llamaron a refuerzos y empezó la persecución. Pasa que también se murió un presunto sicario, y que sus compañeros dejaron su cuerpo, sus armas y la camioneta en la colonia donde empezó esta historia. Pasa que unos de ellos, tal vez para no ser reconocido, se quitó las ropas y huyó. Lo demás es historia. Las persecuciones siguieron durante el día en los alrededores del municipio. Hubo varios detenidos. Ahora los irapuatenses se preguntan si van a tener que sufrir como los de Guerrero, Michoacán, Sinaloa, Nuevo León y Tamaulipas solo por estar a medio camino entre ellos.

Puede ser que sí.

Los operativos del gobierno han logrado mover el piso de los principales cárteles del narcotráfico. Ahora células de éstos están dispersos por todo el país peleando entre ellos por los nuevos territorios. Algún día la fuerza pública tenía que entrar para detenerlos, cierto. Que la policía (en cualquiera de sus variantes) no estaba lista para hacer frente a la situación, cierto. Pero ya es mucho tiempo, y la policía sigue sin estar lista. El ejército no puede estar siempre haciendo trabajo policiaco. No es la solución. Puede ser que haya sido útil para "destantear al enemigo", pero sin una solución de fondo, esto se va a poner cada vez más negro.

DOS

Hace unos días platicaba con una de las chicas con las que vivo sobre las grandes subastas de obras de arte, y coincidimos en que es demasiado pagar millones de cualquier moneda en un objeto que sólo va a estar en medio de un cuarto o colgado en una pared, sólo para que lo veas. A mi me gusta ver cuadros, esculturas y objetos antiguos y extraños, pero pagar tanto por eso... tal vez como no puedo imaginarme si quiera lo que es tener ese dinero, no puedo concebir esa forma de gastarlo. Mejor lo dono a la Iglesia para obras de caridad, dijo mi compañera.

Luego en la semana salió el tema del super donativo, que luego ya no fue, del Gobernador de Jalisco para la construcción del Santuario de los Mártires, esos que muerieron en la Guerra de los Cristeros y que vino Juan Pablo II a canonizar. Entonces, si tienes 90mdp y los donas a la iglesia ¿está bien? Pues si es tu dinero, tú sabrás. Pero si eres funcionario público y el dinero es del erario público y, peor tantito, no es para programas de asistencia sino para la construcción de un inmueble que no es precisamente necesario... no puede estar bien.

90 millones de pesos se podrían invertir, por ejemplo, en programas de salud, educación, vivienda, seguridad pública... ¿alguna urgencia que me falte?

martes, junio 17, 2008

Fragmento III

Evocar es lo único que le queda ahora mientras espera. Vivir hacia atrás trayendo un recuerdo detrás de otro, cada vez más antiguos, pero aún vívidos. Como el del día que tuvo que irse pensando que no dejaba nada importante atrás, seguro de que volvería porque eso era lo más natural, pero sin saber exactamente cuando pues no había nada que obligara el regreso. Comenzó el viaje con la sensación de que estaba haciendo lo único posible, con la naturalidad de quien no tiene nada que voltear a ver por última vez. Ahora el tiempo se acaba, no regresó nunca y se pregunta por qué no se decidió a mirar por última vez.

-Aura


miércoles, junio 11, 2008

Enésimo comentario del mismo tipo

Es decir, voy a volver a hablar del clima. Se acabó la canícula. Gracias. Ahora estamos felizmente instalados en sistemas de inestabilidad, y gozando defuertes lluvias, cielos completamente nublados y temperaturas de entre 20 y 25ºC sin necesidad de aire acondicionado. Como era de esperarse mis vías respiratorias colapsaron ante el cambio de clima y ahora sufro de tos y faringitis. Nada que un buen antibiótico, un AINE, tés y bufandas no puedan arreglar. Además ya estoy acostumbrada.

Lo único malo es que ahora todo viene en exceso (oh, es el calentamiento global) y la ciudad de Guanajuato, que no esta hecha para aguantar excesos de nada, sufrió ayer una tremenda tromba. Qué cosas.

miércoles, junio 04, 2008

El coco

Alguna vez mientras platicábamos con mis hermanos (los de verdad) sobre todas aquellas cosas que nos hicieron creer de niños, terminamos hablando de los personajes con los que nos asustaban para que nos portáramos bien y no como salvajes criaturas crecidas solo con agua de lluvia. El más chico de mis hermanos me salió entonces con el siguiente comentario: Cuando tengas hijos, asústalos con el Coco, a ver si se imaginan lo mismo que yo. ¿Qué te imaginaste? Un coco maligno. ¿Un coco, el fruto? Sí, pero maligno, con ojos y dientes afilados. ¿Como un Critter? ¡Ándale, así! Chale, qué miedo. Sí, mucho.

No sé, pero a mí el coco me parece más bien como un ente sin forma, más como un espectro. Jamás me hubiera imaginado un auténtico coco con malévolas intensiones. Y en realidad yo nunca tuve que imaginar un coco, pues a mí me asustaban con el viejo del costal, que podrá tener variadas apariencias, pero siempre será un viejo feo, con un costal donde caben los niños desobedientes.

-Un coco maligno, con ojos y dientes afilados.

¿Cómo te imaginabas al coco?

UPDATE (21/jun/08): Mi otro hermano me acaba de confesar que el se imaginaba al coco como un espectro blanco sin rostro que se movía a una velocidad increíble, y que luego esa imagen cambió para parecerse al Jeepers creepers. Vaya que tienen imaginación mis hermanos.

El otro coco. Chale.


lunes, mayo 26, 2008

Fragmento II

La verdad es que en el fondo siempre quiso morirse. En su vida llegó hasta donde la inercia le llevara y siempre que hizo falta algún esfuerzo extraordinario para seguir avanzando, simplemente se detenía, hasta que encontraba otra dirección a donde la inercia le siguiera llevando. Tuvo suerte, pues viviendo así llegó bastante lejos, más de lo que se puede esperar de alguien que solo va impulsado por la corriente, sin tomar decisiones ni asumir riesgos.

Ahora puede detenerse para siempre, sin hacer ningún esfuerzo, ni oponer resistencia alguna. Solo basta hacer lo de siempre para llegar al fin del camino, uno que a su juicio ni siquiera debió iniciar a recorrer. Al fin
, después de toda una vida, tiene la certeza de ir en dirección correcta.
-Aura

viernes, mayo 23, 2008

Bien me lo decía mi madre I

"Deberías tomar unos cursos de computación para que te enseñes a usar Excel, Word y esas cosas y luego me digas como"

Yo: Nel, picándole se aprende todo lo que se necesita.

Mea culpa: Ahora sufro mucho intentando analizar y comparar tablas con miles de datos... y cuando la gente que sabe excel me soluciona algunos de mis problemas me quiero dar de topes por no hacer caso a mi sabia madre.

Chale.

miércoles, mayo 21, 2008

Microsueños: Pasos en falso

Husmeando en la red, de blog en blog, llegué al blog de alguien que no conozco, el amigo de un amigo, quien hablaba de reiniciar el cerebro con sustancias legales para casos de desvelo extremo forzado por exceso de trabajo. El método incluye una siesta y en los comentarios aclara que en el proceso se pueden generar microsueños reparadores, y como el tema de la semana son los sueños, pues aquí voy otra vez.

Desconozco el proceso del sueño, pero la palabra microsueño me trae a la mente esas brevísimas imágenes que alcanzo a generar justo cuando estoy perdiendo consciencia de mi alrededor, segundos después de cerrar los ojos. Mi madre, por ejemplo, dice que desde niña la primera imagen que formaba era la de un montón de números pasando frente a ella a gran velocidad, muy al estilo Matrix. En mi caso, suelo ver mis pies. Sí, veo como estoy de pie frente a un escalón, o un charco o un hueco en el piso, y voy a dar el paso. Cuando doy el paso el escalón desaparece o el charco y el hueco se vuelven más amplios y profundos. En ese momento tengo una sensación de caer al vacío rapidamente, mi pie da un estirón, y toda yo brinco. A veces esos brincos me traen de regreso a la realidad, a veces no... simplemente todo se vuelve negro y duermo formalmente. A veces ni siquiera me doy cuenta que di el brinco, solo sé que lo doy invariablemente porque mi madre jura que así es desde mi tierna infancia.

Algunas personas me han dicho que sus primeras imágenes son momentos del día, o rostros, o muchos colores e incluso hay quien me ha confesado que también brinca cuando comienza a dormir. Mi pregunta es ¿todos tenemos esos microsueños? ¿Tendrán alguna función? Por ejemplo, indicar al cerebro que se está entrando en un estado onírico... ¿alguien sabe?

jueves, mayo 15, 2008

Insomnio

Recuerdo bien mis tiempos de largas noches de vigilia, nunca por gusto. En esos tiempos dormía muy pocas horas diarias y no siempre de corrido. No descansaba, pues mi mente se ocupaba en generar los sueños más extraños y largos que he tenido nunca.


Fue entonces cuando soñé, por ejemplo, que caminaba por un bosque y acababa frente a un carro de los años 50s, de colores pastel, que me esperaba; al subirme me doy cuenta que junto a mí está una muñeca de porcelana, de esas antiguas, que tiene mi aspecto y cuando me miro en el espejo retrovisor me doy cuenta que yo tengo el aspecto de una muñeca de porcelana típica, con caireles, vestidito y todo. Luego el carro avanza por un puente colgante de madera sobre un barranco enorme para detenerse a la mitad, donde yo desciendo del coche para entrar en una casa que está junto al puente, suspendida de algún modo en el aire. Muchas cosas extrañas pasan dentro de esa casa, donde ya luzco como soy y no como una muñeca.


También por esos tiempos soñé como una extraña gárgola me perseguía mientras corría hacia el oeste por la avenida principal de Morelia durante la noche. Corría y avanzaba hasta que se me ocurría voltear a mi izquierda y entonces me volvía encontrar en el punto de partida: frente a la Catedral, y esto sucedió n veces, hasta que dejé de soñar.


Otro sueño extraño de esos tiempos fue uno en que me veía llegar en un taxi a una antigua casa, con techo de dos aguas y toda de madera, de dos plantas y reja al frente, del estilo de las casonas de terror de los americanos. Sabía que era mi casa y que volvía después de mucho, pero mucho tiempo. Al interior, a pesar de que por fuera se veía enorme, solo había una pequeña sala de estar, con un silloncito rojo al centro, una mesa pequeña al lado un librerito pegado a una pared, con muchos papeles regados por todos lados, y mucho polvo. Había también una escalera para llegar al segundo piso. A diferencia del primero este sí era enorme. La escalera llevaba a un pasillo y cada lado del mismo se formaban dos patios, alrededor de los cuales había muchas puertas. Cada puerta correspondía a una habitación, todas habían sido mi cuarto alguna vez. Unos eran muy elegantes, otros muy limpios, otros muy iluminados y otros muy oscuros. Había incluso uno pintado de amarillo (odio el amarillo). El sueño se fue en recorrer todos los cuartos, en el más absoluto silencio.


Entre esos sueños también está aquél en el que estando en alguna situación angustiosa y desperté, sintiéndome aliviada; pero poco después me dí cuenta que seguía soñando y quería despertar de verdad, y desperté realmente, aunque al principio no estaba tan segura.


Estos son tiempos otra vez de no dormir, gracias a la canícula. Ya generé mis primeras imágenes bizarras, revolviendo épocas y espacios que en la lógica de la vigilia no tendrían por qué coincidir. Sin embargo, dudo de tener una época tan creativa como mis tiempos de insomnio. ¿Qué iré a soñar ahora?

miércoles, mayo 07, 2008

Troncones, Guerrero.

Hace un año fui a Maruata, hace dos también (fue entonces cuando la conocí). Este iba a ser mi tercer año consecutivo, pero no fue así. En lugar de ir a Maruata conocí otra playa, de esas en las que hay poca gente, y que casi nadie conoce en el país.


Esta vez salimos de Morelia al amanecer del viernes dos de mayo, en compañía del objeto mis ensueños y de una pareja de amigos. Manuel, dueño del carro en el que viajaríamos llegó hora y media tarde, así que el viaje empezó a las seis y media en un Chevy Monza sin estéreo pero con una grabadora… sin pilas. Resignados a un viaje sin banda sonora, nos dirigimos rumbo a Lázaro Cárdenas por autopista. Si bien la primera parte del viaje transcurre entre verdes cerros llenos de huertas de aguacate, para la segunda mitad uno entra en la región de Tierra Caliente, cuyo nombre lo tiene ganado a pulso. La vegetación se reduce a mezquites, saguaros y otros arbustos espinosos y cactáceas. Solo de ver el paisaje da sed. Afortunadamente pudimos dejar abiertas las ventanas, ya que pasamos temprano y el aire aún no se calentaba.


Cerca de las diez y media llegamos al entronque donde el camino se desvía a Lázaro Cárdenas o a Ixtapa. El destino estaba camino a Ixtapa. Majahua, se llama, y no aparece en la Guía Roji que me prestó Rafa. Troncones es el pueblo más cercano, en cuya playa también nos podemos quedar. Troncones tampoco aparece en la Guía Roji. ¿Algún otro pueblo de referencia?, le pregunto a Manuel. No, no sé, me contesta; pero debe haber algún señalamiento, dice confiado. Ahí vamos. La carretera sigue y sigue, no hay pueblos intermedios, a pesar de que la Guía señala dos. De repente, en el horizonte se levantan varias torres. ¿Esos no son los hoteles de Ixtapa?, pregunto. Sí, lo que quiere decir que ya nos pasamos. Sofía, quien hace las veces de copiloto está a punto de matar a alguien pues hace dos horas que preguntó cuanto faltaba de camino, le contestamos que como una hora, por no querer hacer cálculos y por molestar, también. Ahora que no sabemos en qué punto del camino pasamos Majahua, pide que nos paremos a desayunar.


Paramos, nos disfrazamos de turistas y desayunamos. Preguntamos en una tienda cómo llegar a Majahua. Efectivamente teníamos que tomar el camino de regreso, y seguir derécho, derécho, pa'llá pa' Lázaro y dejpués del entronque, dar vuelta en la curvita que'jtá frente a la gasolinera, ahí lueguito se ve, no hay pierde.


Bueno pues, entonces dimos vuelta equivocadamente. Ahí vamos de regreso, pasamos un entronque… que no reconocimos, y la carretera que al parecer era estatal, nos llevó por los pueblos que marcaba la Roji y que no habíamos pasado camino a Ixtapa. Ahí nos detuvimos a confirmar que íbamos caminio a Majahua. ¿Confuso? Sí, bastante. Luego de un rato nos volvimos a incorporar a la carretera por la que inicialmente llegamos. Manuel bajó la velocidad en lo posible para no perder de vista ningún señalamiento. Justo cuando sentíamos que ya íbamos a llegar a Lázaro, vimos al final de una curva un gasolinera, y antes una desviación que apenas se notaba. Ahí estaba también un comedero, arriba del cual había un anuncio que decía "Majahua Palm" con su flechita: ése era el camino. Seguimos hasta que acabó la carretera, y llegamos a Troncones, pero nosotros íbamos a Majahua así que no nos paramos. Seguimos por terracería unos minutos y pasamos a otro país.


Bueno, está bien, no era otro país. Pero parecía. Estaba lleno de cabañas con todos los servicios, con capacidad para poca gente, pero con muy buenos acabados. Todas decían "Welcome" "Vacancy" o "No vacancy" y anunciaban sus servicios en inglés o hasta en francés. Alguna tenía el letrero de se vende, y había que comunicarse con Jhon Don't-remember-lastname, a su correo electrónico. Chale. Enfrente había toda clase de tiendas y servicios, hasta un gimnasio donde podías tomar clases de spin, yoga, pilates, etcétera. Doble chale.


Pasamos la zona VIP y no podíamos dar con la entrada a la playa. Finalmente lo logramos, y nuestro cansancio no hizo ver la playa muy disminuda de lo que realmente era. La arena se veía sucia y el mar revuelto, además de tener tremendas rocas negras y afiladas regadas en la orilla del playa. Con paciencia nos pusimos a ver con más cuidado. La playa no estaba sucia: el mar sacaba cualquier cantidad de piedritas y conchas de todos colores. Las rocas, llenas de algas y corales no se veían tan peligrosas de cerca, además de que entre las piedras el agua llegaba libre de arena, limpia, diáfana. Y donde no había rocas, el mar en realidad no estaba tan revuelto. Como sea, nos dio la impresión de que Troncones podía estar mejor. Ahí vamos de regreso.


Llegando, como ya era tarde, pedimos permiso de instalar la casita de campaña frente a un restaurancito llamado Ma. Jezabel, cuyo dueño solo nos pidió como cuota que consumiéramos ahí. El paisaje era muy parecido a Majahua, solo que las olas rompían muy lejos de la playa.


El viernes se nos acabó pronto, pero el sábado temprano nos levantamos a disfrutar de este lugar. Que las olas rompieran lejos de la playa nos dio oportunidad de meternos con confianza al mar, cuyo nivel difícilmente subía de la cintura, y las olas llegaban ya bastante mansas. Para mí, que no se nadar y temo a las olas, fue una maravilla poder pasar toda la mañana metida en el agua. Solo éramos nosotros, y un lugareño que entre las rocas se metía a cazar cangrejos. Sus perros simpatizaron con nosotros y nos siguieron, jugando, por toda la sesión de fotos a lo largo de la accidentada orilla hasta que su dueño terminó la caza y les llegó la hora de volver.


El domingo lo pasamos en Playa Linda Zihuatanejo, popular entre los locales, solo por curiosear. El mar en calma, la arena muy fina. Pero ay, qué gentío, qué basurero, qué ruido. Qué triste. Prometo procurar pasar mis días de playa en playitas semivírgenes. No prometo, sin embargo, prescindir del todo de las comodidades de un hotel. Pero eso sí, prometo nunca, pero nunca, dejar basura en la playa (no es que lo haya hecho, pero tenía la necesidad de prometerlo solemnemente).

viernes, mayo 02, 2008

No melodioso ruido de pájaros.

Aún no tengo la foto de los abundantes zanates o tordos que alcanzaron ya la calidad de plaga en esta ventosa ciudad. La única vez que pasé cámara en mano por uno de los sitios de concentración de estas aves la luz ya no era favorable para tomar una buena foto, pero sí filmé un videito con la única intención de dejar constancia del escándalo que estas aves son capaces de generar cuando su árbol favorito termina sobrepoblado.




Miedo.

martes, abril 15, 2008

Fragmento

¿Dónde quedó? De un tiempo hacia acá todo se ha ido desvaneciendo: la fuerza, el porte, la autoridad. Esa mirada que no ocupaba de nada más para convencer, o para someter; el pulso firme que intimidaba y generaba admiración. ¿Dónde está el brío? ¿Dónde está el trueno de esa voz? ¿Y la arrogancia? Hasta el peso del cuerpo se ve disminuido, el color del rostro ha perdido brillo y en su lugar queda un tono cenizo, cada vez con menos vida. Todo se acaba, cierto; el tiempo termina por desgastar cualquier cosa. Pero aún no es tiempo, no debería serlo al menos. Es muy pronto. Y sin embargo él completo se esfuma, cada vez más rápido. No se puede detener, aunque podría ser un poco más lento, pero no hay acción que aminore la velocidad de este triste proceso. Por el contrario, pareciera que la consigna es acelerar el desenlace.

Todo se desvanece, se hace humo... humo. Y pensar que todo comenzó con un poco, precisamente, de humo.

-Aura

viernes, abril 11, 2008

Jai-Faib

Me gusta mi blog, me gusta mucho. No me interesan esos sistemas generadores de redes de "amistades virtuales" que abundan y que te llenan la cuenta de hotmail con n invitaciones de gente que no conoces, pero que quieren ser tus amigos, porque te encontraron en la lista de un amigo del amigo del amigo de su compañero de la secundaria... nah.

Pero un amigo en Morelia (que sí es mi amigo, y no es vitual) tuvo a bien decirme que ya tenía su espacio en hi5, que lo viera, y nunca pude. Está padre, me decía, ya subí fotos para que las veas. Y no pude. Inscríbete, me seguía diciendo, y a lo mejor así la puedes ver. Y ahí voy, incauta, a inscribirme. Yo no había hecho nada y ya tenía 9 amigos. Hasta eso, sí los conocía a todos en persona. Creo que los acepté sin saber lo que hacía desde hace mucho, cuando recibía sus invitaciones en hotmail. También tenía invitaciones de otros 5 monos. Unas la acepté, porque sabía quienes eran, otra no porque era de alguien poco grato y otras más tampoco porque eran de perfectos desconocidos.

Luego un amigo de Irapuato viene y me cuenta del montón de cosas que pudo hacer en su propio espacio del hi5. Lo busco por su nombre y no sale su página. Me pasa su dirección, entro a su sitio, y sí, puedo ver que tiene muy trabajado el aspecto de la página: un montón de artilugios, collage de fotos y un fondo bien decorado. Y entonces me entra la curiosidad: ¿dónde encontró tanta cosa? Cuando yo me inscribí me dió la impresión de que no había tanto por hacer y que era algo mas bien tedioso. Finalmente encontré la manera de ponerle un fondo curioso a mi perfil y dejó de tener un aspecto casi aséptico. Ahora se ve así:



No tengo foto ni datos personales y mi ubicación es falsa. ¿Debería llenar esos espacios e intentar entrar en ese mundo de amistades multudinarias del hi5? En realidad, el par que me indujo a esto no se ha dignado a entrar y comentar aquí...¿por qué invertir mi tiempo en otro espacio que no me garantiza mayor retroalimentación que la que tengo en este blog?

Además, ya le tengo un cariño sincero a esta bitacorita. Creo que me quedaré aquí.

Moneros

Cuando las cosas de la vida real son tan, pero tan absurdas que quedarían mejor dentro de un chiste, vienen los moneros a hacer que todo cuadre. Unos son muy críticos, otros muy poéticos, otros solo buscan contar chistes, otros un poco de todo.

He aquí algunos que me gustan:

Paco Calderón

Liniers
Jorge Cham
Kabeza

Ya.

domingo, abril 06, 2008

San Juan Nuevo Parangaricutiro

Entre mis últimas andanzas antes de terminar el periodo vacacional, fui a acompañar a mi madre a San Juan Nuevo Parangaricutiro. Este es un pequeño pueblo que está a menos de media hora de Uruapan, por una carretera estatal que está en regulares condiciones. Es un pueblo con una historia interesante, ligada a su santo patrono: El Señor de los Milagros.

Eran tiempos de conquistas y conversiones al catolicismo cuando los frailes franciscanos llegaron al pueblo de Parangaricutiro y fomentaron las artes textiles. Todo el pueblo fue rebautizado como San Juan de las Colchas. Un buen día un vendedor de Cristos que nadie sabía de dónde venía ni a dónde iba dejó una de sus piezas en una caballeriza y siendo pieza fina, la comunidad le construyó su primer santuario. Para 1944, todo en esta parte del mundo parecía ser calma y paz, pero entonces, así de la nada, se levantó el suelo e hizo erupción el volcán Paricutín, arrasando con el pueblo. La lava dejó sepultado casi todo el templo donde se encontraba el Cristo, pero se detuvo frente al altar, dejando la imagen intacta. Parte del pueblo se llevó al Señor de los Milagros con ellos hasta que se asentaron cerca de Uruapan, en lo que llamaron San Juan Nuevo. La historia está plasmada en unos murales adentro del santuario.




















Al Señor de los milagros hay que irle a rezar bailando. Esta tradición es anterior al Paricutín, derivada dicen, de las danzas ceremoniales indígenas que se conservaron después de la conversión al catolicismo. Otra leyenda dice que una vez un cura recién llegado al pueblo prohibió que la gente entrara bailando al templo, por considerar que era una costumbre más pagana que católica. Por las noches el cura se despertaba oyendo los pasitos de mucha gente en el templo, y cuando enojado iba a reprender a quien hubiera osado abrir las puertas del templo a deshoras y a seguir en la necedad de entrar bailando, no encontraba a nadie. Esto sucedió en repetidas ocasiones y el cura lo tomó como una señal de que al Señor le era grata esta manifestación de fe de la gente de San Juan. Y desde entonces, a San Juan se va a rezar bailando.

El Santuario está hecho de ladrillo, no de cantera, pero es un templo muy amplio y muy bien iluminado. Muy bonito y grande para lo chiquito del pueblo. Recibe a mucha gente que le tiene mucha fe al Cristo. Alrededor la gente recibe a los fieles y turistas con vendimias de todo tipo: desde rosarios y novenarios hasta frutas de temporadas y chucherías, que incluyen remedios para todo tipo de males. Por cierto que entre las señoras que vendían hueso de plátano me fui a encontrar a Doña Naty, una señora que se le ocurrió entrar a este humilde blog hace unos meses y confirmar que los plátanos con hueso existen, y que ella los vende par aliviar diabetes y cosas peores. Sus datos están aquí.













El letrero del puestito de la Sra. Naty. Plátanos con hueso. Esta foto sí la tomé yo. Ahí esta: existen y se venden para aliviar males.





En las calles aledañas hay cualquier cantidad de comederos para que los peregrinos que llegan al santuario tengan siempre donde comer por una módica cantidad. Ahí comimos churipo, pollo con mole o sopes.

Churipo, al fondo, con las corundas con las que debe ser acompañado (a la izquierda). A la derecha media quesadilla hecha en tortilla de maíz morado.

A las orillas del pueblo hay un ojo de agua que el municipio acondicionó para que sea lugar de esparcimiento de los locales, quienes sin ninguna pena se meten a nadar en las heladas y poco profundas aguas. Además, desde la plaza principal se organizan salidas al Paricutín o a las ruinas del viejo San Juan. Al paseo este hay que salir temprano, por lo que lo dejamos para otro día, no se cuándo.
El ojo de agua y parque recreativo.


Ah, por cierto, de camino a San Juan nos encontramos con un puestito que vendía toda clase de bebidas fermentadas populacheras, y no pude evitar la tentación de tomarme un tejuino. Rico.

viernes, abril 04, 2008

Crónica burocrática: el desenlace

(antes...)

Viernes 4 de Abril de 2008

Fui a comer a deshoras en la cafetería de centro este donde pretendo jugar a modificar la naturaleza de un hongo, que por cierto, se rehúsa. Ahí estaban ya terminando de comer tres de mis compañeros de generación, dos de maestría, uno de doctorado. Poco despues se nos unió un compañero más de maestría. Los que habían terminado de comer nos esperaron a los que apenas comenzamos. Una vez instalados en la sobremesa, una de las chicas nos dijo que tenía noticias para nosotros, y que esperaba que no se nos fuera a revolver demasiado el estómago. Después de varios minutos de rodeos y de fallidos intentos de adivinar la noticia, las chicas que ya habían terminado de comer se levantaron y se fueron entre risas dejando en la mesa dos sobres.

Los sobres eran cartas del Gobierno del Estado, era la respuesta a nuestra solicitud de extensión de beca. Ahora sabría si tanto papeleo, ir y venir, perseguir jefes y directivos, si tanta cosa valió la pena. Tal vez sea bueno aclarar ahora que soy una persona que carece de eso que ahora llaman inteligencia emocional, por lo que cuando me emociono, me estreso, me angustio o me alegro lo hago en grado superlativo. De ahí que al recibir el sobrecito este me subiera la frecuencia cardiaca a 100 y me viera obligada a pegar un grito para no asustar al resto de los comensales, y con un poco de prisa y mucha angustia lo abrí.

Valió la pena: mi solicitud fue aceptada y ahora tengo sustento por lo que resta del año. ¡Qué emoción!

De los 5 solicitantes, los 5 obtuvimos la extensión. Esto merece un festejo (pretexto era lo que hacía falta)

martes, abril 01, 2008

¿Será?

Morelia se fundó un 18 de mayo. Cada año, el aniversario se celebra con muchas actividades entre las que está la Expo-Feria. De niños íbamos con mis papás a ver los caballos, el ganado cebu (¿cebú?) con sus extrañas jorobas, y mi mamá aprovechaba para comprar utensilios de cocina con los barateros, que hacían ruidos muy extraños al escupir mientras cantaban sus ofertas en el micrófono de diadema.

Luego fui un par de veces con mis amigos en la prepa y ya no volví a ir. No me gustó: Un gentío bárbaro, mala comida, mucho borracho, olía feo y los juegos parecían desmontarse al primer giro de los engranes. No, gracias. El año pasado inauguraron el nuevo recinto ferial, con su palenque nuevo y sus pabellones amplios... todo de blanco, se veía muy bonito. Cuando lo inauguraron (en Septiembre, porque para mayo no había nada todavía) aún no estaba terminado (qué raro) y quienes fueron dijeron que era un desastre, además de lo de siempre: gentío, borracheras y chacharero chino.

Este año, dice el nuevo gobernador que la feria será diferente:

"ya no vamos a tener eso, esperamos que este año se reoriente la feria y que en los próximos ya sea una verdadera exposición de lo que Michoacán produce y trabaja y ese es el objetivo que sea una feria que regrese a sus orígenes de expresiones productivas culturales" (nota completa)

Este año la feria debe ser un espacio abierto para la artesanía y productos michoacanos y dejar de ser lo que mucha gente llamaba "la cantina más grande del estado". ¿Será?

viernes, marzo 28, 2008

No soy tecnófoba...

... pero este tipo de cosas me dan ñáñaras. En especial la frase de "... a medida que declina la población nipona ... " etcétera. Chale.

domingo, marzo 23, 2008

Les Luthiers

viernes, marzo 21, 2008

Jueves Santo en Morelia.

Siendo jueves me dió por salir a maderear cámara en mano y al lado de la razón de mis desvelos. Se me olvidaba que era día de la Visita a los 7 templos. Cerraron la circulación del primer cuadro de la ciudad y permitieron que los feligreses hicieran su recorrido palma en mano izquierda y libro de rezos en mano derecha sin preocuparse de ser atropellados por el abundante tráfico. En la plaza Valladolid se proyectó sin ánimo de lucro "La pasión de Cristo" de Mel Gibson.

Así se veía Morelia este Jueves Santo.
Vistas de lado Oriente y Poniente de la avenida principal
Atardecer sobre una ciudad en pleno fervor religioso. La torre es del Templo de las Monjas.

Templo de San Diego y Santuario de Guadalupe. Sobre él, la luna llena.


Caminando por la Calzada nos encontramos el nuevo Café del Artista, que es parte de la Posada del Artista, que además de café y hotel es galería, donde todas las piezas están a la venta y la idea es que artistas locales puedan exhibir y vender su obra. Se veía agradable el lugar.

Patio de la Posada del Artista. Todas las esculturas están a la venta.

Ya de regreso por la avenida madero nos dimos cuenta de que la seguridad estaba asegurada para todos los paseantes, locales o extranjeros. Los cuerpos policiales se prepararon llevando nuevos elementos caninos bien capacitados, pero compactos para no estorbar entre el gentío:

Interrogado jocosamente por los paseantes, el apenado oficial tuvo que aclarar que era el perro de casa.

jueves, marzo 20, 2008

Artesanías Michoacanas

A Uruapan hay que ir en Domingo de Ramos, a ver los concursos de artesanías y de indumentaria indígena en los que no participan nada más los purépechas sino también otras etnias menos afamadas en el estado pero que también lo habitan, como la náhuatl, mazáhuatl y otomí.

El Domingo de Ramos todavía estaba en Irapuato. Llegué a Morelia a medio día e hice un par de cosas aquí, por lo que ya no fui a Uruapan. Fue apenas este miércoles que finalmente llegué a mi ciudad natal con toda la intención de cumplirme un berrinche que tiene origen en mis años preescolares. Me explico: cuando era niña y vivía en el centro de Uruapan mis papás me compraban cada año, en el tianguis de artesanías de Semana Santa cualquier cantidad de utensilios de barrio en miniatura. Tenía muchos y me encantaban. Luego nos mudamos a Morelia y mis trastecitos se quedaron en casa de mis abuelos maternos, donde fueron víctima de la etapa coge-y-avienta de una mis primas, que aún andando a gatas fue capaz de acabar con todos ellos, además de varios discos de acetato entre los que estaban mis audicuentos de Disney.

Con los años, y presa fácil como soy de la nostalgia, me propuse volver al tianguis a gastarme el dinero que no me sobra en miniaturas de barro para iniciar una de esas colecciones sin beneficio que algunas personas llegan a tener.

Ahí íbamos 5 monos, todos emparentados a Uruapan. Llegamos a comer, porque ya era tarde, en un restaurante de trucha Arcoiris que está a la salida a Morelia por la libre (Toreo, le llaman a la zona). El restaurante está entre huertas de aguacate y nuez de macadamia y tiene su propio criadero de truchas. Una orden de ceviche de trucha, sopa tarasca, truchas asadas, a la diabla y "arcoiris" (con queso y tocino), y alevines (bebida de aguacate riquísima), constituyeron el menú. Qué rico. Ahora sí, al centro.

En la plaza se desplegaban todos los puestos, con sus toldos blancos y sus letreros uniformes que decían cuál era la artesanía que vendían y de dónde venía: guitarras de Paracho, cobre de Santa Clara, barro de Capula o de San José de Gracia, etcétera.

Empecé comprando unos huaraches, que ya me hacían falta. Mi mamá compró utensilios de madera para la cocina y servilletas bordadas. También compre un par de tazas de cerámica. Cuando llegamos al área de las miniaturas no sabía ni dónde empezar. Finalmente compré todo lo que está en la foto. No gasté mucho, he de decir. Bueno, más o menos.

Los primeros objetos de mi naciente colección de miniaturas de barro. ¿A poco no están chulas?

Una de las dos tazas de cerámica de Capula que compré, junto a algunas de las miniaturas más grandes.

Mis huaraches nuevos :)

Lacas de Uruapan.

Guitarras de Paracho

Cobre de Santa Clara

Artesanía en madera

Juguetes tradicionales. Yo jugué con algunos comos esos.

Trabajo en tule.

Huanengos: Blusas tradicionales bordadas en punto de cruz. Todo un arte.


Lástima que a la cámara se le acabó la pila y ya no alcancé a tomar fotos de otras maravillas artesanales.

Para concluir el día me fui a cenar un atole de tamarindo, que el estómago no tenía todavía espacio para tamales, y si lo tuviera hubiera querido que fuera uno de harina de trigo y de esos ya no había. Tanto vendía la señora del puesto que hasta unos europeos sin temor a la venganza de Moctezuma se sentaron a pedir lo que más lógico les pareció pedir entre tamales rojos, verdes o de dulce y atole de tamarindo, zarzamora, negro y otros que ya no recuerdo . Rico.

miércoles, marzo 19, 2008

Una zacatecana en Querétaro

Querétaro es un bonito lugar para visitar. Entre sus encantos están esas callejuelas del centro por donde los carros ya no pueden circular, los cafecitos y restaurantes, y sus plazas, que no siempre son lugares donde la intolerancia tiene lugar. A Querétaro he ido unas cuantas veces, en grupo, en familia o por mi cuenta. La última vez, hace como dos semanas, un domingo, fui a visitar al buen Giovanni, que tiene viviendo allá varios meses y estando ya a punto de regresar a Morelia me volvió a decir que a ver cuándo me dignaba a ir. Bueno, pues me digné. Solo fue un domingo y no fue mucho el turismo que hice, pero entre los lugares que visitamos hay uno que destaca: La casa de la zacatecana.

Esta mansión se encuentra ubicada en el número seis de lo que alguna vez se llamó Calle de la Flor Alta (ahora Calle Independencia, número 59). Durante el siglo XIX habitó esta mansión un matrimonio de Zacatecas. El marido tenía muchos negocios en las minas de su estado de origen y viajaba constantemente. Mientras, la mujer debía permanecer en casa sin derecho a salir a la calle más que a misa, sin hacer amistades ni recibir visitas como no fueran de la modista y la costurera. Pobre mujer, tal encierro en un lugar desconocido y sin atención alguna de su marido debió acabar con su cordura. Al menos acabaría con la mía. El matrimonio, como era de esperarse, se estaba desmoronando y los esposos dormían ya en habitaciones separadas. Después de un tiempo, al parecer, la zacatecana comenzó a tener amoríos con algún queretano de identidad desconocida. Finalmente, y seguramente harta de su triste suerte, un mal día dio instrucciones a uno de sus sirvientes para que acabara con la vida de su marido. Y así lo hizo este pobre cristiano. Lo que el fiel sirviente no se esperaba es que, con el fin de evitar dejar cualquier evidencia, al momento que enterraba el cuerpo del patrón en las caballerizas, la zacatecana se encargó de darle muerte por la espalda con su propia mano. Ambos cuerpos quedaron enterrados en las caballerizas y nadie supo nada de ellos por un tiempo.

Un día sin embargo, en lo que pareció ser un asalto a la mansión, la mujer fue apuñalada en la madrugada y su cadaver fue llevado a la plaza, al parecer para despistar a las autoridades. La aparición del cuerpo de la zacatecana en la plaza dio lugar a que se encendieran los ánimos de los queretanos, quienes ya rumoraban que la desaparición del marido era cosa de la mujer. Y es que lo queretanos estimaban mucho al señor, ya que entre las cosas que sí hacía estaban muchas obras de caridad. Entonces la turba enardecida tomo el cuerpo de la zacatecana y lo fue a colgar del balcón principal de su mansión a manera de venganza, y si no es por la intervención de la autoridad local no hubiera quedado cuerpo.

Dicen que desde entonces los ocupantes de esa casa no duraban mucho habitando en ella, pues las ánimas de los personajes de esta leyenda andan por ahí incomodando a los que quieren dormir. Finalmente un coleccionista de la ciudad de México compró la mansión, la amuebló con su colección de muebles virreinales, del siglo XIX y principios del XX y la hizo museo, exhibiendo tambien la leyenda. Es impresionante el grado de opulencia que se puede concentrar en una sola habitación, no digamos ya en toda la casa. Si yo fuera el ánima de una dama de sociedad del siglo XIX sería muy feliz si la mansión de mis angustias fuera finalmente decorada con tanta cosa fina, pero tal vez la zacatecana, acostumbrada al recato y a la soledad no lo estaba tanto, porque el coleccionista que montó todo acabó muriendo en un accidente cuando se dirigía a Michoacán en 1998.

Fotos:



























Recámaras de la zacatecana y su marido, respectivamente. Se trató de conservar en lo posible el estilo original de las mismas. El maniquí de la primera foto nos sacó un buen susto.






























Colección de Cristos. Incluye un Cristo hecho de pasta de caña (foto inferior) hecho por artesanos michoacanos; dicen que ya no se hacen. Alguna vez tuve pesadillas con muchos Cristos.
















Ejemplo de las habitaciones de la Casa de la Zacatecan. Pura opulencia.














A la gente que acabó de montar el museito les dió por montar en el patiecito central la fosita que debieron encontrar las autoridades queretanas hace un siglo y cacho con los restos del empresario zacatecano y del pobre cristiano que por obediente acabó igual de muerto. Qué cosas.



Un videito de una de las salas más impresionantes: La sala de los relojes. Lo único que se oye es el tic tac de todos estos relojes que aún funcionan, y por ahí un poco de la música ambiental del museito.

 
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