Ay, la ciencia.
lunes, septiembre 15, 2008
Psicoterapia
Ay, la ciencia.
domingo, septiembre 14, 2008
Fragmento VI
Amanece una vez más. Pasaron varias horas para que abriera los ojos, de qué sirve despertar si no puedes salir de la cama. Entre más días pasan, él se hunde más en el sopor de la habitación y este blanco entorno se vuelve cada vez más insoportable. Es mejor seguir dormido. Pero de todo se cansa el cuerpo, hasta de dormir. Entonces abrió los ojos, despacio, sin ganas. Al pie de la cama estaba ella, dormida, con un libro en la mano.
Ahí había estado desde hace unos días, como si tuviera una especie de deber que cumplir, sin irse mas que a comer y a darse un baño una vez al día. Su conversación en esos días era la de siempre, sin aspavientos, sin afectos, una simple charla entre dos personas que están habituadas a verse siempre, que saben todo lo que ha vivido el otro y que por lo tanto no tienen necesidad de preguntar ni aclarar nada. Solo que en realidad ellos no se veían todos los días, ni sabían todo del otro. Lo único que sabían era que se conocían de hace muchos años, que siempre se verían cuando cada uno aplacara la tormenta personal en turno y que luego se dejarían sin despedirse por otro lapso de tiempo indeterminado que no angustiaba a ninguno.
El día que ella llegó no preguntó cómo estaba, no le dio palabras de aliento ni lo reprendió por no dejar el vicio que, de hecho, ella compartía. Simplemente le llevó el diario y se quejó del clima, le dijo que estaba más flaco y él contestó que ella, por el contrario había ganado algunos kilos. Su presencia en la habitación no había sido particularmente notable hasta ese día, que por primera vez la vio agotada, sin poder concluir su lectura favorita y con unas ojeras tremendas que la hacían lucir particularmente débil. En ese momento se dio cuenta que en realidad era la única persona en el mundo que había ocupado todo su tiempo en acompañarlo, haciéndole la estancia más amable. Ahora que lo piensa, nunca tuvo a nadie tan cercano como ella. Él, que nunca se consideró capaz de amar, se daba cuenta de que lo que vivía con ella era lo más cercano al amor, solo que tal vez sea más sincero, porque nunca esperaron nada del otro, cada quien dejó al alcance lo que tenía y cada quien tomó lo que había sin contratos ni condiciones. Sin pretensiones. El hecho de volver a verse después de tanto tiempo cada vez que alguno necesitaba un refugio del mundo, sin recriminaciones por lo que haya sucedido en el intermedio y encontrarse con un lazo intacto, era la forma más sincera de fidelidad.
Amanece otra vez, y cuando abrió los ojos el sol ya estaba muy alto. Un día igual que el anterior y el anterior a ese y varios antes. Solo que esta vez, unos minutos después de despertar se dio cuenta que en realidad sí había vivido un par de cosas que valían mucho la pena.
-Aura.
viernes, septiembre 12, 2008
La frase
Con esto terminamos esta jornada de notas sobre física avanzada para completos neófitos y matemáticos escépticos. Es tiempo de hablar de otras cosas.
UPDATE: Para un seguimiento muy ameno del asunto vean esto.
miércoles, septiembre 10, 2008
Acerté.
A los interesados, lean los comentarios del post anterior donde se encuentran los links a los sitios que menciono arriba.
Llegó mi taxi, me voy.
viernes, septiembre 05, 2008
El LHC y el fin del mundo que los mayas no predijeron.
El LHC es el Large Hadron Collider, contenido en un tunel circular de 27km de circunferencia, diseñado para hacer colisionar a dos rayos de protones o iones pesados. Los protones va a un 99.999999% de la velocidad de la luz (hagan sus cuentas) y cuando chocan se crean condiciones similares a las que existieron fracciones de segundo después del Big Bang. Esto permitiría estudiar lo que pasó al incio del todo, o al menos de este todo en el que estamos nosotros. Eso es lo que dicen los que dicen que saben (yo no sé nada, la información la saqué de aquí). No pregunten cómo lo hacen. Si pueden léanlo y si le entienden me explican.
La noche que pusimos de cabeza a los cocineros del Sushi Factory, ya que estaban preparando nuestros makis a horas que ya deberían estar limpiando la cocina para irse a descansar, ésa noche, los matemáticos de la mesa (¿qué hago yo entre ellos? ¿qué?) hicieron patentes sus dudas sobre la capacidad de los encargados del proyecto de llevar este a buen puerto. Los argumentos para tal desconfianza: Que son físicos. Yo, una persona criada en el ámbito de las ciencias biológicas veía a los físicos y a los matemáticos como una misma cosa. Primos hermanos en el peor de los casos. Pero no, resulta que no se tragan. Los físicos son de cuidado, no son gente de fiar, dicen los matemáticos; lo dijo Sámano y lo escribió Luis. Ah, qué cosas con los gremios.
En la sección de Preguntas Hechas Frecuentemente de la página del LHC dice algo más o menos así:
¿Es seguro?
Hawkings dice: "Lo que pasa cuando un agujero negro se hace muy pequeño no está claro, pero los más razonable es que desaparezca en una explosión final de emisión que equivaldría a la explosión de millones de bombas H".
"Puedieron existir algunos hoyos negro primitivos de mucha menor masa [...] en etapas muy tempranas del universo [...] tendrían una mucho mayor temperatura y emitirían radiación a una tasa mucho más alta"
En resumen: Los físicos juran y perjuran que esto es seguro... muy seguro. Por lo pronto, ya está en operaciones y, según su propio blog, emitirán (¿será la palabra correcta?) un rayo por el tunel el próximo 10 de septiembre.
Veremos entonces qué pasa. Mi pronostico (sí, daré uno a pesar de ser una total neófita en esto): NO VA A PASAR NADA.
miércoles, agosto 20, 2008
Los recuerditos de las Europas.
Luego les digo cómo está de bueno el chocolate. Habrá que hacer fiesta: si lo que hacía falta era el pretexto, ya está. ¡Bienvenido!
viernes, agosto 15, 2008
Procrastination
El último video editado con esta herramienta fue uno que hice hace un tiempo en Morelia, a ratos en mis fines de semana. Todo empezó porque uno de mis hermanos compró un peluche de Juan Carlos Bodoque, reportero a cargo de La Nota Verde en 31minutos, un noticiero de títeres para niños de la televisión chilena, muy curioso. Y como este conejito rojo nos simpatiza bastante, fue fotogrfiado y filmado en diversas circunstancias, lo que dejó suficiente material para procrastinar a gusto. Este fue el resultado final:
Y ya que estamos hablando de monitos de fieltro, anoche llegó Carlos a decirme que Uriel había creado en vacaciones un par de personajes que podrían generar un par de videos interesantes. Los hizo a mano (no tenemos máquina de coser) y es, creo, la primera vez que se pone a hacer este tipo de cosas, que yo sepa. Y aquí estan ellos, conozcan a Panki y el Conejo Energúmeno:
jueves, agosto 07, 2008
Cha-le
Deberes familiares me esperaban al llegar, y éstos me llevaron en algún momento a la recién remodelada (con una segunda etapa aún en remodelación) Plaza Las Américas. ¡Qué pedo! Me sentí como turista. Dos niveles mas el de estacionamiento, un montón de tiendas nuevas y un reacomodo total de las que ya estaban. Como andaba a las carreras me concentré en dar con la tienda a la que iba y no vi dónde estaba la entrada al Cinépolis VIP, último plus de la placita nice para la gente bien de esta ciudad. Chale. Tengo curiosidad de ir... nomás para saber por qué fregados un boleto de cine cuesta casi cien pesos (pa ver si vale la pena el lujo, pues) y pues, nomás de morbosa y ya. Pero nunca vi la entrada, de hecho ni me acordé que ahí había un cine hasta que salí a tomar la combi a mi casa ya con el producto buscado en mano y ví la cartelera anunciada en el espectular de la estrellita... ni pex, otro día será.
De lo que sí me di cuenta es que todos los centros comerciales de reciente creación (o remodelación) son iguales y tienen hasta las misma tiendas... son como los Oxxos o los mismos cines, hechos en serie: barandales de cristal, kioskitos monos en los pasillos, banquitas muy bien pulidas y barnizadas color beige madera-like o de metal con bujeritos, sus escaleras eléctricas, sus multicomederos recontra-asépticos, etcétera, etcétera. Pero bueno, es un bonito lugar para ir a farolear. Quién sabe cuándo me vuelva a parar ahí (o sea, quién sabe cuando me de el gusto de complacer a mi morbo y pagar de más por ver una peli, que más vale que sea muy buena o ya de perdis tenga muuuuchos efectos, violencia y demencia comercial, como la ultima de Batman, que sí gustar y gustar mucho ["Voy a desaparecer un lapiz" ¡Miedo!]).
Qué cosas.
martes, agosto 05, 2008
Hunter (Portishead)
Esta es la canción que más me gustó, aunque en general todo el disco me pareció bueno. Creo que ese sí lo voy a comprar. Mi hermano dice que es buena música de fondo para una caminata. A mí me gusta más para un viaje en tren, en solitario.
Fragmento V
El cómo comenzó no había tenido ninguna importancia hasta estos días. De repente no podía dejar de pensar en el momento en el que salió de la escuela a hacerse mayor mientras caminaba por la plaza del pueblo que lo había adoptado desde dos años atrás. El tedio lo había acosado toda la mañana y ya no le hacían ninguna gracia las niñerías de los compañeros de su edad. Y aunque ansiaba poder entrar de lleno a las actividades de los hombres hechos y derechos, en el fondo se lamentaba de no poder disfrutar más esas simplezas que hacen a los niños tan felices con tanta facilidad.
Era verano y el sol torturaba a los andantes sin clemencia, pero al caer la tarde un vientecillo barrió las hojas de la plaza y anunció con su olor la pronta llegada de la lluvia. Los señores se juntaron en el café del portal a jugar dominó, cartas o ajedrez, siempre con un cigarro en la boca. Siempre. No lo pensó, sólo tuvo el impulso y no lo contuvo, fue a la miscelánea más cercana y compró la cajetilla más barata, se sentó en una banca y encendió su primer cigarro. Tosió, por supuesto, pero lo volvió a intentar. No tosió más. Se colocó en posición de fumador experimentado y al terminar se levantó y caminó hacia el instituto perfectamente transformado. La sensación de autosuficiencia le duró lo mismo que el olor a humo en la camisa: toda la tarde.
Desde entonces cada vez que encendía un cigarro sentía que su cuerpo de largatijo, delgaducho y largo adquiría un poco de autoridad. Tal impresión fue tan profunda que poco a poco el resto del mundo, es decir, el resto del instituto, comenzó a verlo de la misma manera que él se veía a sí mismo. La expresión de su rostro se volvió dura y comenzó a participar en las reuniones de muchachos de mayor edad, quienes lo aceptaban de buena gana por su ingenio y humor ácido, que siempre había poseído pero nunca como entonces había tenido la confianza de lucirlo libremente. El mismo humor ácido que ahora lo hacía reírse cuando pensaba que lo mismo que en aquellos días lo hizo sentirse mayor lo hacía ahora sentirse cada día un poco menos vivo, y que la tos que venció tan fácilmente entonces había vuelto hace ya varios años para no abandonarlo nunca más.
-Aura
martes, julio 22, 2008
De cómo no me casé con un zacatecano rico y guapo.
Fue una boda muy extraña, porque desde que me estaban arreglando no había nadie de mi familia ni de mis amigos, las fotos fueron antes de la ceremonia (ahí vi quién era el novio: un chico muy bien parecido, muy joven, aunque no muy alto y muy nervioso, también me di cuenta que las madrinas iban todas de rojo y que no conocía a ninguna) y yo entré al altar primero que el novio. Me entregó alguien que no era mi padre ni nadie conocido y en la pequeña capilla, con capacidad para 50 personas o menos estaba llena de elegantes personas, claro, todas familiares y amigos del novio. A estas alturas yo ya sabía que estaba en algún lugar del centro de Zacatecas y mi futuro marido pertenecía a una acaudalada familia de esa ciudad. Yo estaba resignada, pero no convencida, y pensaba que mientras no hubiera boda civil (la cual el novio no había organizado aún) nada de esto era válido. Durante todo el sueño yo me la pasaba pensando en mi gente y en que no estaban ahí, ni uno solo.
En eso estaba cuando se abrió la puerta de la capilla y aparece un señor con un libro que yo tengo que ir a recibir. El libro es en realidad un cuaderno con tapas de madera, hojas de papel pergamino decoradas y en blanco. Lo tomo y me pongo a hojearlo sobre una mesita que está a un lado de la puerta.
Ahora sí, mi futura suegra (que me arregló el vestido, se tomó las fotos conmigo y estuvo presente y a mi lado en todo el sueño) entró en pánico porque su hijo no llegaba. Cuando salimos de la capilla, nos encontramos a mi padres (¡gracias!). Mi mamá termina una llamada por celular y tranquiliza a mi futura suegra: le dice que su adorado hijo va camino a Europa, porque estaba muy nervioso para entrar, indeciso, así que ella (mi madre) decidió darle el sabio consejo de retirarse a tiempo y él así lo hizo. La mujer empezó a dar vueltas por el edificio en estado de completa desesperación, mientras yo, aliviada, me quedaba con mis pás justo antes de despertar de nuevo.
Y así fue como no me casé con zacatecano rico y guapo. Toda una novela rosa en lo que volvió a sonar mi despertador. ¿Qué clase de subconsciente genera estas historias?
miércoles, julio 16, 2008
¡Salve, oh sagrado tabaco!
Que muchos fumadores sientan descontento o franco enojo por estas medidas lo comprendo. Sin embargo, la desesperación por disfrutar de nuestro vicio bajo la protección de un techo, en el cómodo ambiente que representa tu centro de reunión favorito, ha llevado a algunos a manejar las leyes de las maneras más insospechadas. El fin justifica los medios, pensarán.
¿Qué haces si la gente que no fuma te saca de tu bar favorito haciendo respetar su derecho a no ser perjudicado por tu vicio? Pues haces valer tu derecho de ser libre de practicar tu culto religioso como te venga en gana. ¿Qué tiene que ver la religión con el tabaco? ¿Nada? Fácil, declara que tu religión rinde culto a Dios fumando, que el cigarro es el vínculo con la divinidad (o la divinidad misma, como en otros casos lo son el pan y el vino), junta suficientes seguidores, registra tu iglesia y ¡listo! Ahora tu café es centro de culto, los feligreses son libres de encender cigarros al interior porque esa es la manera profesar su credo y ¿quién en un país libre se atrevería a discriminar una creencia solo porque se basa en la producción de humo que además, es sagrado?
Con perdón de quienes compartimos el vicio pero... ¡qué azotados! A ver cómo le va al dueño del Café Le Tilleul de Alkmaar (norte de Ámsterdam), a quien se le ocurrió esta desesperada medida para no perder clientes y a quien, por lo pronto, ya varios dueños de este tipo de establecimientos le han externado la intención de unirse a su iglesia.
sábado, julio 12, 2008
Fin de Semana de Festejos.
El viernes pasado, 4 de julio, fue cumpleaños del objeto de mis afectos. Yo no pude estar aquí, así que nos desquitamos ayer viernes 11 de julio. Pero ayer también fue cumpleaños de Sámano, quien me invtó a su fiesta cumbiañera. No alcancé a llegar (2 de la mañana no es hora de llegar a una fiesta, estarán de acuerdo). Pero le mandé el mensaje correspondiente sólo para recibir como respuesta una notificación de los detalles que me perdí. Diantres. Esperaremos la reseña correspondiente en el Samanario de nuestra preferencia, o en bitácoras afines.
Hoy sábado 12, me confirman que San Antonio se viste de gala para la Boda de la China, pero la confirmación llegó tardesón y ya había comprometido mi sábado con mi má. Muchas flores y buenos deseos a la China; luego iremos a visitarla, a conocerla como toda una señora. Qué cosas.
Mi otro compromiso tiene ver con el aniversario del natalicio de mi venerada madre, que es mañana, 13 de Julio. Al rato nos vamos a poner a hacer pastel, nomás porque sí y mañana nos vamos a ir a comer a ver a dónde.
Muchas fiestas, no estuve en todas. Un abrazo a todos los festejados y ¡que se siga consumiendo el vino, el pan, las chelas y las botanas!
No me vuelvo a quejar (de que no llueve).
O al menos intentaré no hacerlo, no volverme a quejar de que en Irapuato no llueve. Desde hace más de una semana, como en el resto del país, en el llano no ha dejado de llover. El martes tuvimos precipitación pluvial continua con exacerbaciones repentinas (pueden criticar el uso de los términos climatológicos, seguramente es pésimo). Ahora, en cristiano: Desde el viernes llueve todos los días y el cielo se ha mantenido nublado. El martes llovió todo el día, aunque la mayor parte del tiempo fue un chipi-chipi aparentemente inofensivo, por momentos la lluvia era bastante intensa. Las nubes no dejaban ver ni un poco de cielo azul y unas cuantas se encontraban a muy bajas, lo que generaba un paisaje un poco sombrío.
Ahora, debo aclarar que todo lo anterior no me molesta en absoluto; por el contrario, me agrada bastante y un día así, o una semana como esta me haría muy feliz, de no ser por un pequeño detalle: la incapacidad de los ingenieros de este país de construir y mantener un sistema de drenaje apto para estas circunstancias a pesar de lo comunes que son por aquí. O ¿de verdad es tan difícil? No creo.
El domingo, cuando el taxista que me llevaba a mi casa vio la magnitud del encharcamiento de la entrada del fraccionamiento, casi se decide a no entrar y a dejarme a mi suerte con todo y bolsas de despensa. No lo hizo, me llevó a mi seca calle pero me cobró más. La noche del martes no pudimos entrar. Después de la lluvia de 24hrs el riesgo de que el carro de mi compañera de casa se quedara varado a medio charco era tal que preferimos refugiarnos en casa de alguien más del laboratorio en lo que bajaba el agua. Finalmente, pasadas las once de la noche, sentí la calma que da acostarse en la cama propia cuando se pudo haber pasado la noche como refugiado.
Está bien, no me vuelvo a quejar de que en Irapuato no llueve, porque de todos modos cuando sí llueve no hay drenaje que lo soporte. Y también voy a reconocer que este no es un problema único de esta ciudad asentada en un llano infinito. Es justo reconocer que es un problema general en este país, y en muchos otros. En pocas palabras: no me quejo de la lluvia y los días nublados, si no del drenaje; y no me quejo de Irapuato, sino de la mala ingeniería civil nacional.
jueves, julio 03, 2008
Fragmento IV
Lo único que lamenta es no tener las fuerzas para recoger sus pasos. La gente solía tener esa buena costumbre, regresar a esos lugares donde alguna vez se estuvo como haciendo un inventario final de recuerdos, para evocar hasta aquellos detalles que solo se recuerdan con ayuda del contexto, y llegar al último momento con los recuerdos más vivos. Para consolarse trataba de convencerse de que tal vez no era tan malo después de todo. Al fin y al cabo en los momentos de paz, cuando lograba conciliar el sueño, podía viajar a todos esos sitios que estaban intactos en la memoria, embellecidos por la nostalgia y protegidos del deterioro por el paso del tiempo: los campos seguían siendo campos y no caseríos interminables, el tren seguía llegando a las estaciones atestadas de gente y comerciantes, los arroyos y ríos seguían caudalosos y cristalinos. Y él, él aún era joven, fuerte y desafiante.
Alguna vez le fue concedida la gracia de dormir toda una noche. Esa noche sus pasos lo llevaron de regreso al rancho donde pasó sus primeros años y los inviernos de su infancia. Llegó de noche, haciendo ruido entre la hierba. Era la selva, no podía haber lugar más mágico o más tenebroso para un niño. Oía a los reptiles, las aves nocturnas y los insectos en aquel misterioso concierto que no dejaba dormir a las niñas que también iban de visita y que a él lo tenía tan fascinado. Se trepó a un árbol y vio un turicate, con su dorso azul y su panza roja en tonos metálicos y por fin pudo agarrarlo sin temor a quemarse, abrirlo con la navaja que siempre cargaba y ver como de la herida emanaba ese líquido brillante que siempre imaginó que les corría por las venas.
Toda la noche recorrió el cerro, llegó a lugares a los que no había llegado, hizo aquello que en su momento no pudo. ¿Quién quiere recoger los pasos con un cuerpo cansado, siendo mucho mejor andar nuevos caminos con ese cuerpo imaginario que nos permite llegar a cualquier lado? Hubiera seguido así por muchas horas más, pero el agudo dolor en el pecho le regresó a la realidad. Y sin embargo, ya en la calma, no puede pensar en otra cosa que en lo reconfortante que sería fumar un poco mientras comienza el día.
-Aura
jueves, junio 26, 2008
24 horas y un anecdotario interminable.
La fiesta se me fue muy rápido, mi idea de regresar a las 8 de la noche se nulificó cuando vi el reloj y me di cuenta que eran las 9:20pm. Y es que entre convencer a Sámano y a Alex de que quienes nos dedicamos a hacer biología molecular no tenemos una colección de mutantes deformes, de entes casi irreconocibles en cápsulas especiales, que no podemos crear para padres adinerados niños con alas o con garras retráctiles cual pequeños Wolverines y que en realidad las mutantes de plantas y microorganismos que manejamos no tienen mayor cosa espectacular a simple vista; entre eso, los partidos de futbolito, contar muchas, muchas anécdotas acumuladas en 8 años de no vernos y de ver cómo se clavaban intentando resolver el problema de matemáticas del día que venía en un calendario para matemáticos (el momento más ñoño de la tarde) el tiempo se pasó volando. Decidí quedarme a la fiesta y regresar a Irapuato hoy temprano. Fue muy buena idea, pues sacaron la guitarra y empezaron a cantar. Supimos que se había llegado a un punto necio cuando comenzaron a cantar canciones infantiles y de coros de iglesia. ¿Quién dice que los matemáticos no tienen humor? Tienen bastante, y puede ser muy, muy simple.
Cuando bajamos al centro por la mañana de hoy, mi organismo pedía a gritos una taza de café. Pensamos en un Italians, pero conforme íbamos caminando y nos dábamos cuenta que todo estaba cerrado, empezamos a dudar que cualquier cafetería estuviera lista para proveernos. Y efectivamente, Italians cerrado, Café Galería cerrado. Todo cerrado menos VIPS. Pero no, era muy temprano para un café tan malo. Prefería uno del Oxxo, pero siempre y cuando dieran las ocho de la mañana y todo siguiera igual de muerto. ¿Cómo puede una ciudad llena de estudiantes no tener café para los transeúntes a tempranas horas entre semana? Es mi primera queja de Guanajuato, y es muy sentida. A las ocho casi todo seguía cerrado, menos una lonchería donde vendían jugos, licuados y tortas, pero no café. Afortunadamente el dueño nos mandó una cuadra más adelante donde efectivamente, ya tenían café preparado. Gracias. Al primer trago me sentí lista para regresar al CINVESTAV, a mi curso en curso.
Llegué a Irapuato a las 9:30 am. Me despedí de Sámano que seguía su camino a Morelia y me apresuré a llegar a mi casa a asearme, cambiarme y correr. Llegué al curso rayando, acababan de empezar. Afortunadamente fue sesión práctica, lo que evitó que cayera muerta de sueño a media clase.
A la una confirmo que en el laboratorio hay salida a comer. Excelente. ¿Destino? El Truco 7, en Guanajuato. Ahí voy de vuelta, ahora en coche. Pero hay trabajo y hay que volver. A las cuatro y media ya estaba de vuelta en el lab. Estas 24 horas fueron muy interesantes. Es muy agradable volver a ver los amigos después de tanto tiempo (ocho años es mucho, mucho tiempo). Fue un gusto. Y no Sámano, no voy a hacer niños con alitas para que tú te hagas rico con eso.
viernes, junio 20, 2008
Dos cosas.
Luego te das cuenta que son más patrullas de lo normal para un simple encuerado. Además hay varias calles cerradas y mucho movimiento. ¿Qué pasa?
Pasa que hubo una balacera a pocos kilómetros de ahí. Que la policía local quiso detener a un vehículo "sospechoso" y estos empezaron a tirar balazos con armas largas, y la policia contestó. Pasa que se murió un policía en el proceso, que llamaron a refuerzos y empezó la persecución. Pasa que también se murió un presunto sicario, y que sus compañeros dejaron su cuerpo, sus armas y la camioneta en la colonia donde empezó esta historia. Pasa que unos de ellos, tal vez para no ser reconocido, se quitó las ropas y huyó. Lo demás es historia. Las persecuciones siguieron durante el día en los alrededores del municipio. Hubo varios detenidos. Ahora los irapuatenses se preguntan si van a tener que sufrir como los de Guerrero, Michoacán, Sinaloa, Nuevo León y Tamaulipas solo por estar a medio camino entre ellos.
Puede ser que sí.
Los operativos del gobierno han logrado mover el piso de los principales cárteles del narcotráfico. Ahora células de éstos están dispersos por todo el país peleando entre ellos por los nuevos territorios. Algún día la fuerza pública tenía que entrar para detenerlos, cierto. Que la policía (en cualquiera de sus variantes) no estaba lista para hacer frente a la situación, cierto. Pero ya es mucho tiempo, y la policía sigue sin estar lista. El ejército no puede estar siempre haciendo trabajo policiaco. No es la solución. Puede ser que haya sido útil para "destantear al enemigo", pero sin una solución de fondo, esto se va a poner cada vez más negro.
DOS
Hace unos días platicaba con una de las chicas con las que vivo sobre las grandes subastas de obras de arte, y coincidimos en que es demasiado pagar millones de cualquier moneda en un objeto que sólo va a estar en medio de un cuarto o colgado en una pared, sólo para que lo veas. A mi me gusta ver cuadros, esculturas y objetos antiguos y extraños, pero pagar tanto por eso... tal vez como no puedo imaginarme si quiera lo que es tener ese dinero, no puedo concebir esa forma de gastarlo. Mejor lo dono a la Iglesia para obras de caridad, dijo mi compañera.
Luego en la semana salió el tema del super donativo, que luego ya no fue, del Gobernador de Jalisco para la construcción del Santuario de los Mártires, esos que muerieron en la Guerra de los Cristeros y que vino Juan Pablo II a canonizar. Entonces, si tienes 90mdp y los donas a la iglesia ¿está bien? Pues si es tu dinero, tú sabrás. Pero si eres funcionario público y el dinero es del erario público y, peor tantito, no es para programas de asistencia sino para la construcción de un inmueble que no es precisamente necesario... no puede estar bien.
90 millones de pesos se podrían invertir, por ejemplo, en programas de salud, educación, vivienda, seguridad pública... ¿alguna urgencia que me falte?
martes, junio 17, 2008
Fragmento III
Evocar es lo único que le queda ahora mientras espera. Vivir hacia atrás trayendo un recuerdo detrás de otro, cada vez más antiguos, pero aún vívidos. Como el del día que tuvo que irse pensando que no dejaba nada importante atrás, seguro de que volvería porque eso era lo más natural, pero sin saber exactamente cuando pues no había nada que obligara el regreso. Comenzó el viaje con la sensación de que estaba haciendo lo único posible, con la naturalidad de quien no tiene nada que voltear a ver por última vez. Ahora el tiempo se acaba, no regresó nunca y se pregunta por qué no se decidió a mirar por última vez.
-Aura
miércoles, junio 11, 2008
Enésimo comentario del mismo tipo
miércoles, junio 04, 2008
El coco
¿Cómo te imaginabas al coco?


